escudo
Consejo Jurídico de la Región de Murcia

Dictamen


First Previous 2034 2035 2036 Next Last
3404 resultados
escudo
Año: 2007
Número de dictamen: 10/07
Tipo: Reclamaciones que en concepto de responsabilidad patrimonial se formulen ante la Administración Regional
Consultante: Consejería de Sanidad
Asunto: Responsabilidad patrimonial instada por D.ª M. J. P. E., como consecuencia de los daños sufridos por anormal funcionamiento de los servicios sanitarios.
Dictamen:
Extracto de Doctrina
Una pretensión probatoria, sin prejuzgar el fondo del asunto, ha de considerarse pertinente, conforme con lo establecido en el artículo 80.3 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común (LPAC), al venir conectada a una de las imputaciones que fundan la reclamación.


ANTECEDENTES
PRIMERO.-
El 7 de noviembre de 2002, D. M. J. P. E. presentó escrito dirigido al Servicio Murciano de Salud (SMS) en el que manifestaba que entre los años 1989 y 1991 fue intervenida quirúrgicamente, primero y en una ocasión, en el Hospital "P. S." de Cartagena, remitida al mismo por la Seguridad Social, y después, en dos ocasiones, en el Hospital "Virgen de la Arrixaca", por el Servicio de Cirugía Plástica y Quemados; en todos los casos se le practicaron otoplastias, para corregir malformaciones de sus pabellones auriculares. Señala que tales intervenciones fueron un desastre, pues sus orejas acabaron más malformadas de lo que estaban, y completamente distintas una de otra, siendo ya imposible su reconstrucción. Además, sufre de otalgias y ha perdido audición, tiene dolores recurrentes en la zona de inserción del pabellón auricular derecho con el hueso temporal, con hinchazón en la zona de los puntos de sutura. Por ello, se le ha propuesto una nueva intervención, en la que no se le ofrece garantía alguna de arreglo de la deformidad ni de alivio de las molestias padecidas. Todo ello le ha producido, además, graves problemas psicológicos y emocionales. Por lo anterior, solicita ser indemnizada en la cantidad que legalmente corresponda, así como se le dé traslado de su completo historial clínico.
SEGUNDO.- Admitida a trámite la reclamación, la instructora del procedimiento requiere a la interesada para que subsane lo que considera un defecto de la reclamación, por no haber formulado la proposición de prueba, bajo apercibimiento de considerarla desistida en su petición.
Dicho requerimiento fue contestado mediante escrito presentado el 7 de marzo de 2003, en el que aportó diversos documentos correspondientes a las intervenciones en su oreja derecha realizadas en el Hospital
"Virgen de la Arrixaca" en 1989 y 1990; un informe de 2 de octubre de 2001, de su médico de cabecera, remitiéndola al citado Hospital por dolores en la oreja derecha; varios documentos relativos a la intervención programada en 2002 que la reclamante rechazó; informe de 2 de enero de 2003 de la consulta de Salud Mental del Hospital "Santa María del Rosell" de Cartagena, sobre sus trastornos psíquicos; informe de 5 de febrero de 2002 de un especialista en cirugía plástica-estética en el que describe lo que le relata la paciente; y un Acta notarial de 6 de marzo de 2003 en la que se protocolizan varias fotografías de sus orejas y la manifestación del notario de que coinciden con la realidad física.
Además, la interesada solicita en este escrito que se incorporen las historias clínicas correspondientes a sus intervenciones quirúrgicas en los citados hospitales, así como la práctica de prueba pericial, consistente, por un lado, en que emita informe el facultativo que le practicó las dos intervenciones en el Hospital
"Virgen de la Arrixaca" (Dr. A. R.) y que por un especialista en Cirugía Plástica del INSALUD, "que se designe al efecto", se la examine e informe sobre las lesiones y secuelas que se le han causado "en ambos pabellones auriculares".
TERCERO.-
Trasladada el 24 de febrero de 2003 la reclamación a la correduría de seguros mediadora en la póliza contratada en su día por el INSALUD a estos efectos, aquélla presentó escrito, sin fecha, en el que manifestaba que los hechos en que se fundaba la reclamación eran anteriores a 1 de enero de 1995, fecha de comienzo de la cobertura de la póliza, por lo que no se cumplirían los requisitos para su eventual cobertura.
CUARTO.-
Mediante oficio de 25 de marzo de 2003, la instructora comunica a la reclamante que, habiéndose advertido la posible existencia de prescripción de su derecho a reclamar, se le otorga un plazo de 10 días para que formule alegaciones al respecto.
Dicho trámite fue utilizado por la interesada, presentando el 9 de abril de 2003 un escrito en el que alegó que el transcurso del tiempo ha ido agravando la situación, pues el 2 de octubre de 2001 acudió a su médico de cabecera refiriendo dolores en la oreja derecha, apreciando en la misma a nivel superficial la existencia de un punto de seda, así como otro posible punto recubierto de epidermis, acudiendo el 21 de noviembre de 2001 al mencionado Hospital para la extracción de los citados puntos, y que no fue sino el 27 de febrero de 2002 cuando el citado doctor A. R. emitió un diagnóstico definitivo e irreversible de deformidad auricular derecha postquirúrgica, pues con anterioridad no había habido ningún informe de alta médica definitiva, según se advierte en su historial clínico. A ello suma los trastornos psíquicos diagnosticados el 20 de enero de 2003 como cuadro adaptativo reactivo al problema estético que padece, cuyas secuelas aún no se han determinado. Por todo ello, y con cita de jurisprudencia al efecto, estima que no puede considerarse prescrito su derecho a reclamar, reiterando nuevamente que se le traslade copia completa de su historial clínico.
QUINTO.- Mediante oficios de 20 de febrero y 22 de julio de 2003, la instructora solicita los historiales clínicos correspondientes al Centro de Salud de Los Alcázares y al Hospital "Virgen de la Arrixaca".
I. Mediante oficio de 30 de junio de 2003, el Director Gerente del citado Hospital remite copia de la historia clínica e informe de 20 de mayo de 2003 del doctor A. R., Jefe de Servicio de Cirugía Plática y Quemados, que expresa lo siguiente:
"El día 11 de Noviembre (debe ser diciembre) del 89, para corregir oreja prominente derecha, se le practica bajo anestesia general otoplastia derecha por los Dres. U. y B.. Tras una evolución satisfactoria es dada de alta total el día 16-01-1990.
El 14-11-1990 es intervenida bajo anestesia local por los Dres. S. y E. para retocar dicha otoplastia. De nuevo es dada de alta.
El 21-11-01 es vista en consulta apreciándose pliegue convexo en cara anterior de oreja derecha y se visualiza hilo de sutura subcutánea en cara posterior de dicha oreja. Se intenta sin éxito extraer el hilo, al no permitirlo la paciente por miedo al dolor que podíamos causarle. Por ello se programa para retocar la oreja y extraer el hilo bajo anestesia regional en quirófano. Se elige la fecha de Junio a petición de la paciente.
El 06-02-02 se da de baja en Lista de Espera reincluyéndola el día 28-02-02 a petición de la paciente.
El 13 de junio del 02 es baja en Lista de Espera por aplazamiento voluntario. Se reincluye una vez más en Lista de Espera.
El 28-11-02 es programada para intervención y al rechazarla, la damos definitivamente en baja de Lista de Espera. Comentando el caso en Sesión Clínica se decide quedar a la espera de una nueva demanda de intervención por parte de la enferma que sería programada sin la menor demora, limitando así la indecisión que tanto altera nuestra programación de quirófano"
.
En la citada historia clínica, destaca un informe de alta, de fecha 26 de diciembre de 1989, que expresa lo siguiente:
"Paciente que presenta oreja prominente derecha, habiendo sido intervenida de la oreja izquierda en otro centro (Marzo del 89).
El día 11-12-89 se realiza intervención bajo anestesia general practicando auriculoplastia derecha, con reconstrucción de pliegue antehélix por vía posterior y resección de elipse cutáneo. Se dejan puntos transfixiantes.
La oreja izquierda que fue intervenida hace 9 meses, presenta piel anterior muy adherida y ángulo osfalo auricular muy estenosado, por lo que esperamos para posterior retoque.
La paciente presenta buena evolución, por lo que es alta hospitalaria, siendo citada en consulta externa de C. Plástica.
JUICIO DIAGNÓSTICO: Oreja derecha prominente"
.
Por lo que se refiere a la segunda intervención en la oreja derecha (14 de noviembre de 1990), consta en la historia un documento (f. 54 exp.) en el que se hace constar el 15 siguiente que la paciente
"está bien. Alta. Valorar el Lunes".
Asimismo, obra en la historia una hoja de evolución en la que, el 14 de enero de 1991, se hace constar lo siguiente:
"Corrección buena. Queda una ligera disposición en "oreja de sátiro". Se mantiene banda de contención. Revisión en Junio" (f. 57 exp.)
Posteriormente, constan los documentos relativos a la consulta de 2 de octubre de 2001 en el Centro de Atención Primaria de la interesada en Cartagena y su remisión al Hospital
"Virgen de la Arrixaca", así como los relativos a la consulta de 21 de noviembre de 2001 y demás incidencias a que se refiere el doctor A. R. en su informe de 20 de mayo de 2003 antes citado.
II. Por su parte, la Gerencia de Atención Primaria de Cartagena, mediante oficio de 6 de agosto de 2003, remitió el historial clínico de que disponía. En él se documentan asistencias sanitarias desde el año 1992 hasta la consulta de 2 de octubre de 2001 en el Centro de Atención Primaria antes indicado, en las que no se hace referencia a la patología auditiva ni a las malformaciones en los pabellones auriculares a que se refiere la reclamación. Destaca a estos efectos el parte de la consulta de 2 de enero de 1995 en el Centro de Salud de La Unión, en el que se hace constar lo siguiente:
"Motivo: Paciente 18 años sin antecedentes médicos dignos de mención.
Exploración: Presenta signos de ansiedad alternando con llantos"
.
Valorada por el Centro de Salud Mental de Cartagena, en el mismo documento se hace constar:
"Anámnesis: Sin interés.
Diagnóstico: No presenta ningún cuadro psicopatológico. Problemas de la adolescencia adaptativa"
.
Finalmente, consta parte de interconsulta de 28 de enero de 2003 del Centro de Salud de Los Alcázares al Hospital del Rosell, remitiendo a la interesada por trastorno adaptativo depresivo e hipoacusia, para
"estudio de hipoacusia leve y cufenos de O-I".
SEXTO.- Mediante oficio de 12 de diciembre de 2003, la instructora comunica a la reclamante la apertura del trámite de prueba, indicándole, respecto a la pericial de un especialista en cirugía plástica designado al efecto, que "deberá elegir libremente dicha designación y la pericial será a su costa, siendo prueba solicitada de parte".
Mediante escrito presentado el 27 de enero de 2004, la reclamante aporta informe, del 22 anterior, de un especialista en cirugía plástica, reparadora y estética, en el que indica lo siguiente:
"Paciente de 27 años de edad que refiere la realización de una otoplastia izquierda por oreja prominente en marzo de 1989 de la que no dispone de informe médico, así como otoplastia derecha por oreja prominente en diciembre de 1989 (reconstrucción de pliegue de antehélix y resección de elipse cutánea por vía anterior) y reintervención del lado derecho en el mes de noviembre de 1990 (nueva exéresis de huso de piel retroauricular y tira de cartílago de concha) (según consta en informes de alta y protocolos de intervención).
Estado actual:
A nivel de oreja izquierda cicatriz y adherencia cercanas al orificio del conducto auditivo externo y concha, así como adherencia y retracción surco retroauricular con deformidad y separación residual en pliegue del antehélix.
En oreja derecha deformidad manifiesta en parte externa de pabellón auricular consistente en pliegue del cartílago que se extiende verticalmente desde el borde libre de la oreja (hélix) hasta cartílago de la concha. En surco retroauricular se aprecian puntos de sutura en plano subcutáneo superficial.
Como tratamiento de las deformidades descritas se plantea:
Oreja izquierda: liberación de surco retroauricular y plastia de antehélix.
Oreja derecha: plastia de cartílago para intentar regularización del borde libre (hélix), suavizar pliegue vertical y realización de un nuevo pliegue de antehélix en posición adecuada.
Debido al grado de deformidad y localización, sobre todo en el lado derecho, debe preverse la necesidad de más de una intervención, así como que si bien es probable una mejoría debe excluirse la posibilidad de una reconstrucción con un resultado final de aspecto normal"
.
SÉPTIMO.- Solicitado informe a la Inspección Médica del SMS, fue emitido el 25 de junio de 2004, en el que la inspectora señala lo siguiente:
"- La paciente reclama por su disconformidad con los resultados de la intervención realizada el 11 de noviembre de 1990 y expone que reclama en el momento que le diagnostican las secuelas definitivas e irreversibles. Sin embargo ella misma (hoja 3), el Jefe de Servicio de Cirugía Plástica y Quemados (hoja 45, ha sido programada para intervenir tres veces) y el Dr. A. N. en su informe pericial (hoja 104) nombran las posibles opciones de tratamiento que la paciente ha rechazado por no ofrecerle todas las garantías de resultado.
- Las secuelas de deformidad en una oreja conllevan la asimetría con la otra.
- Refiere que sufre otalgias, llama la atención en el análisis de la historia que desde la intervención en noviembre de 1990 no hay constancia de consulta por Neuralgia posquirúrgica hasta el 07/11/02 (hoja 68). La fecha de la reclamación es la misma.
- Sí hay constancia de varias consultas por problemas psíquicos:
• 04/01/95. Donde refleja que no presenta ningún cuadro psicopatológico. Problemas de la adolescencia.
• 30/01/01. Solicitud de consulta por llanto fácil y ansiedad de meses de evolución.
• 24/07/02. Síndrome depresivo persistente, con muchos complejos.
• 20/01/03. Informe de la Consulta de Salud Mental, firmado por la Psicóloga: Resumen diagnóstico, cuadro adaptativo reactivo a un problema de cirugía estética que ha evolucionado con malos resultados (hoja 24).
Es la primera vez que hay constancia en la historia clínica de la etiología del cuadro adaptativo.
- Expone que ha perdido audición, no lo acredita en ningún momento, ni se refleja en la historia, y en todo caso parece poco probable que una sordera sea consecuencia de una intervención sobre pabellón auricular.

CONCLUSIONES
PRIMERO: Las secuelas no se pueden señalar como definitivas al no haberse descar
tado nuevas intervenciones (hojas 45 y 104).
SEGUNDO: No se aprecian pruebas objetivas de mala praxis, en las intervenciones quirúrgicas realizadas en el Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca, para tratar el problema de Oreja derecha prominente. Previo a las dos intervenciones realizadas en el HUVA constan Hoja de autorización de intervención donde se expone que ha sido informada del proceso, diagnóstico, alternativas de tratamiento y sus riesgos y pronósticos (hojas 51 y 56).
TERCERO: El rechazo de los puntos de sutura de la primera intervención, es una complicación posible de cualquier herida cutánea.
Dentro de los riesgos específicos de la "Otoplastia" está la asimetría, es decir puede no conseguirse un aspecto simétrico del cuerpo. Factores como la cicatrización y la rigidez del cartílago pueden contribuir a una asimetría normal en los rasgos corporales.
La práctica de la Medicina y la Cirugía no es una ciencia exacta, y aunque se esperan buenos resultados, no hay garantía explícita o implícita sobre los resultados que pueden obtenerse"
.
OCTAVO.- Otorgado el preceptivo trámite de audiencia, el 26 de agosto de 2004 la reclamante presentó escrito en el que, además de reiterar anteriores alegaciones, manifiesta que reclama "por las consecuencias derivadas de todas y cada una de las intervenciones realizadas en mis pabellones auriculares"; que "solicité ser examinada por un doctor especialista en cirugía plástica del INSALUD, prueba que tampoco se ha llevado a cabo"; que lo que la Inspección Médica califica de simple asimetría de sus orejas no es tal, sino una total y absoluta deformidad, y que la prueba de la mala praxis es comprobar el estado actual de las mismas, cuando antes de las intervenciones sólo se trataba de orejas prominentes. Además, afirma que de la historia clínica se desprende que sufre de hipoacusia crónica y de otalgias, derivadas de las intervenciones quirúrgicas en cuestión, así como los problemas psíquicos que padece, debido al complejo que le produce su situación física. Resalta también que en la consulta de 27 de febrero de 2002 (previa a la otoplastia que no se llegó a realizar) el doctor A. R. indicó como diagnóstico el de "deformidad auricular derecha postquirúrgica". Concluye solicitando una indemnización de 63.550 euros, así desglosada:
"- Deformidad importante de ambos pabellones auriculares (bilateral): 15.000 euros.
- Perjuicio estético MUY IMPORTANTE, ponderando la edad y sexo de la que suscribe: 22.000 euros.
- Lesiones y secuelas psicológicas: 20.000 euros.
- Hipoacusia crónica: 6.000 euros"
.
NOVENO.- Requerida la historia clínica de la recurrente por la alegada asistencia en el Hospital privado "P. S." de Cartagena, su Director remitió escrito de 1 de marzo de 2005 en el que, junto a otras consideraciones, manifiesta que no obra en su poder historia clínica de la paciente, pues la intervención quirúrgica a la que ésta se refiere se produjo probablemente por profesionales del INSALUD, por el procedimiento de cupo, por lo que la historia, si la hubo, sería retirada del centro, junto a las del resto de pacientes del INSALUD, cuando cesó aquel sistema de concierto, aunque no descarta que la intervención fuera realizada por un facultativo a título particular.
DÉCIMO.- Requerido nuevo informe a la Inspección Médica del SMS, fue emitido el 20 de enero de 2006, en el que la inspectora señala que las alegaciones presentadas no aportan ningún dato nuevo, concluyendo que "está pendiente de posibilidad de intento de corrección o mejoría por el Servicio de Cirugía Plástica, con lo que no estarían agotadas las posibilidades de tratamiento", así como que "se han puesto todos los medios a disposición de la paciente para corregir su situación".
UNDÉCIMO.- Otorgado un nuevo trámite de audiencia a la reclamante, en escrito de 15 de marzo de 2005 ratifica sus previas alegaciones y añade, en lo que respecta al segundo informe de la Inspección Médica sobre la continuación del tratamiento, que los emitidos tanto por el facultativo del SMS como por su perito no garantizan (el segundo de ellos incluso la excluye) la posibilidad de una reconstrucción con un resultado final de aspecto normal o aceptable, produciéndole daños irreversibles, físicos y psíquicos. Insiste, además, en que "tampoco he sido examinada por un doctor especialista en cirugía plástica del INSALUD, a pesar de haberlo propuesto como prueba en el presente procedimiento" y que "no encontrándose mi Historia Clínica en el Hospital "P. S.", solicita que se dirija petición a los archivos que correspondan de la Administración, con el fin de que se aporte dicha documentación al expediente administrativo, ya que no puede ser correctamente resuelto el procedimiento sin el examen de las intervenciones realizadas a la que suscribe en dicho centro hospitalario".
DUODÉCIMO.- Mediante oficio de 25 de abril de 2006, la instructora comunica a la reclamante que, como en su escrito de 9 de abril de 2003 ésta señalaba que el hecho causante del daño se produjo con ocasión de la segunda intervención quirúrgica en su oreja derecha y la historia clínica correspondiente a tal intervención se encuentra incorporada al expediente, no procede su solicitud sobre el historial relativo al Hospital "P. S.".
DECIMOTERCERO.- El 13 de junio de 2006 se formula propuesta de resolución desestimatoria de la reclamación; en síntesis, por considerar, conforme con el informe emitido por la Inspección Médica, que no se ha acreditado la existencia de una mala praxis médica en el tratamiento dispensado a la paciente, lo que es necesario para poder apreciar la existencia de responsabilidad, según reiterada jurisprudencia que se cita al respecto.
DECIMOCUARTO.- Mediante oficio registrado el 18 de julio de 2006, el Secretario General de la Consejería de Sanidad, por delegación de la Consejera, solicita la emisión de nuestro preceptivo Dictamen, acompañando el expediente y su extracto e índice reglamentarios.
A la vista de los referidos antecedentes procede realizar las siguientes

CONSIDERACIONES
PRIMERA.- Carácter del Dictamen.
El presente Dictamen se emite con carácter preceptivo, al versar sobre una propuesta de resolución de un procedimiento en materia de responsabilidad patrimonial tramitado por la Administración regional, concurriendo con ello el supuesto previsto en el artículo 12.9 de la Ley 2/1997, de 19 de mayo, del Consejo Jurídico de la Región de Murcia.

SEGUNDA.-
Legitimación y procedimiento.
I. La reclamación objeto de Dictamen ha sido interpuesta por persona legitimada para ello, al ser deducida por la presunta victima de los daños que imputa al anormal funcionamiento de la Administración Sanitaria regional, estando ésta última legitimada pasivamente por tal motivo.

II. En lo que se refiere al procedimiento, deben realizarse dos observaciones de carácter esencial que condicionan la resolución que, a juicio de este Consejo Jurídico, debe adoptarse.
Ambas consideraciones se refieren a dos de los medios de prueba propuestos por la reclamante, cuyas pretensiones en este punto han sido rechazadas por la instructora por razones que no pueden compartirse.
1. Por lo que se refiere a la incorporación al procedimiento de la historia clínica relativa a la intervención quirúrgica que se dice realizada a la interesada el 6 de marzo de 1989 (según el folio 52 del expediente y folio 8 de la historia clínica remitida por el Hospital
"Virgen de la Arrixaca", Antecedente Quinto, I), se advierte que la reclamante ha venido alegando que le fue practicada en el Hospital "P. S." de Cartagena, si bien no ha aportado documentación alguna al respecto. Ante dicha alegación, la instrucción requirió la oportuna información al citado Hospital (no perteneciente a la Administración sanitaria regional), contestando su Director que no se disponía de historia clínica de la paciente, añadiendo que las historias clínicas correspondientes a las asistencias prestadas en dicho Hospital en la fecha indicada (1989) por cuenta del entonces organismo competente INSALUD (por el procedimiento "de cupo", indica), fueron retiradas por éste una vez se dejó sin efecto tal procedimiento ("cuando se llevaron la zona quirúrgica", señala). Tal indicación ha de entenderse hecha por el informante en la hipótesis de que la alegada intervención quirúrgica fuese realizada a la reclamante por cuenta de dicho Organismo y no a título privado, supuesto este último que no puede descartarse a tenor de lo que manifiesta el citado Director en su informe (f. 133 y 134 exp.).
Partiendo de estas circunstancias, no puede admitirse la razón invocada por la instructora para no atender la petición de la reclamante, contenida en el otrosí de su escrito presentado el 15 de marzo de 2005 (dirigir la oportuna petición a los archivos de la Administración para intentar hallar la historia clínica de que se trata). Dicha razón, consistente en que la interesada sólo reclama por los daños causados en una de las intervenciones quirúrgicas practicadas (la de 13 de noviembre de 1990), de la que sí obra la historia clínica en el expediente, se ve desvirtuada por las reiteradas manifestaciones de la reclamante sobre las actuaciones sanitarias a las que imputa el daño, que extiende a todas las intervenciones quirúrgicas practicadas (vid. su escrito de alegaciones de 26 de agosto de 2004, reseñado en el Antecedente Octavo), insistiendo hasta en su escrito final de 15 de marzo de 2005 (Antecedente Undécimo) en la obtención de la historia clínica correspondiente a la intervención quirúrgica que afirmó le fue realizada en marzo de 1989 en el mencionado Hospital de Cartagena. Esta pretensión probatoria, sin prejuzgar el fondo del asunto, ha de considerarse pertinente, conforme con lo establecido en el artículo 80.3 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común (LPAC), al venir conectada a una de las imputaciones que fundan su reclamación. Por ello, procede atender la petición contenida en el mencionado escrito de la reclamante, debiendo oficiarse a los órganos administrativos (estatal o regional) competentes en materia de archivo documental en relación con el asunto que nos ocupa, resolviendo en su momento lo que proceda a la vista de lo que resulte de dichos trámites.
2. Asimismo, tampoco puede aceptarse que se haya dado una adecuada respuesta a la solicitud de prueba pericial deducida por la reclamante en los sucesivos escritos que ha ido presentando.
En efecto, a la vista de dichos escritos, resulta indiscutible que, con la pretensión de una prueba pericial por especialista en Cirugía Plástica
"que se designe" (es decir, no designado por la propia interesada), se está pretendiendo hacer uso del derecho previsto en el artículo 339.2 de la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil (LEC), aplicable supletoriamente, que establece que el demandante podrá solicitar en su escrito inicial que se proceda a la designación judicial de perito, debiendo procederse a ello si se considera pertinente y útil, siendo el dictamen a costa de quien lo haya pedido. Y si bien es cierto que tal prueba no fue solicitada en el escrito inicial, la propia Administración posibilitó que dicho escrito fuese ampliado en este punto, al requerirle a la reclamante que subsanara lo que la instrucción consideraba que era un defecto -por omisión- en la proposición de la prueba. Aun cuando tal defecto no existía realmente (la proposición de prueba no ha de hacerse forzosamente de un modo rituario, y en el escrito inicial de referencia la proposición de prueba documental -la incorporación de la historia clínica- se deduce sin esfuerzo del último inciso del suplico), con el indicado trámite "subsanatorio" la Administración posibilitó que, antes de cualquier otra actuación, la interesada solicitara en el subsiguiente escrito de 7 de marzo de 2003 la práctica de la indicada prueba pericial por perito independiente. Prueba en la que ha insistido hasta en su escrito final (vid. Antecedente Undécimo) y que es completamente distinta de los dictámenes periciales aportados por aquélla en su momento.
A partir de lo anterior, y considerando la absoluta pertinencia de tal prueba pericial (los dictámenes de 5 de febrero de 2002 y 22 de enero de 2004 aportados por la interesada se limitan a describir la asistencia sanitaria realizada a la paciente y el tratamiento que se considera que debería seguir en el futuro, pero no se pronuncian sobre la adecuación a la
"lex artis" de la actuación médica anterior), procede que el órgano instructor designe un facultativo especialista en Cirugía Plástica conforme con los trámites establecidos en los artículos 341 y siguientes LEC.
En atención a todo lo expuesto, el Consejo Jurídico formula la siguiente

CONCLUSIÓN
ÚNICA.-
Procede retrotraer las actuaciones y acordar la práctica de las pruebas documental y pericial a que se hace referencia en la Consideración Segunda de este Dictamen, en los términos y por las razones expresadas en la misma. Por ello, la propuesta de resolución objeto de Dictamen se informa desfavorablemente.
No obstante, V. E. resolverá.